Technician in an orange safety suit inspecting an electric vehicle with its hood open in a modern workshop.¿Sabías que en Europa solo se recicla el 5% de las baterías de vehículos eléctricos? El desguace vehículos eléctricos presenta un desafío sin precedentes para nuestra industria. En 2024, estos coches representaron el 5,6% del total de matriculaciones en España, mientras que a nivel europeo alcanzaron el 15,4%, una cifra que seguirá creciendo en los próximos años.

Este cambio en el mercado automovilístico plantea nuevos retos para los profesionales del desguace. Además, se estima que para 2027 será necesario reciclar más de 50.000 toneladas de baterías anualmente. Sin duda, las baterías de litio constituyen el mayor desafío de los desguaces modernos, requiriendo una descontaminación segura y especializada. Por lo tanto, encontrar un desguace cerca de mi con la formación técnica adecuada será fundamental para gestionar correctamente estos vehículos del futuro.

En este artículo analizaremos por qué los desguaces necesitan adaptarse urgentemente, qué formación técnica específica se requiere, y cómo estas instalaciones pueden jugar un papel clave en la economía circular, especialmente cuando las normativas europeas ya están desarrollándose para obligar a reciclar al menos el 70% de los materiales de las baterías.

Transformación del desguace ante la llegada del coche eléctrico

La llegada del coche eléctrico está redefiniendo por completo el funcionamiento de los desguaces. Los centros autorizados de tratamiento de vehículos (CATV) deben adaptarse rápidamente a esta nueva realidad que ya no es futuro, sino presente. En 2024, los vehículos eléctricos representaron el 5,6% del total de matriculaciones en España, mientras que en Europa alcanzaron el 15,4%. Este crecimiento significa que cada vez más coches eléctricos llegarán al final de su vida útil, transformando radicalmente el sector.

Reducción de piezas tradicionales como cajas de cambio

Los vehículos eléctricos presentan una estructura mecánica significativamente más simple que los motores de combustión interna tradicionales. Esta simplicidad se traduce en menos partes móviles, lo que está provocando una disminución en la demanda de componentes clásicos como cajas de cambios, sistemas de escape o elementos asociados al motor de combustión.

Sin embargo, muchas piezas tradicionales mantienen su relevancia en el mercado de segunda mano. Neumáticos, carrocerías y sistemas de frenado regenerativo siguen siendo indispensables, asegurando que los desguaces mantengan parte de su actividad habitual. A pesar de esto, los desguaces deben evolucionar para no quedar obsoletos ante la nueva realidad.

Aumento de demanda de componentes eléctricos y electrónicos

Mientras disminuye la demanda de piezas tradicionales, se abren nuevas oportunidades de negocio. Los componentes específicos de vehículos eléctricos están creando un mercado emergente:

Además, los coches eléctricos contienen entre un 30% y 50% más componentes electrónicos que los de combustión, lo que representa tanto un desafío como una oportunidad para el sector. Los sistemas electrónicos, sensores y cámaras de última generación aumentan considerablemente el valor de las piezas recuperadas en estos vehículos.

Impacto en la logística de almacenamiento y clasificación

La transformación va más allá del inventario: toda la logística del desguace debe adaptarse. Las baterías de alto voltaje requieren espacios de almacenamiento especiales que cumplan con las normativas de seguridad. Gerard Palau, COO y cofundador de Recomotor, destaca que «es esencial disponer de un espacio de trabajo adecuado y seguro que cumpla con todas las normativas vigentes para la manipulación de estos vehículos».

Asimismo, el proceso de desguace cambia sustancialmente. Antes de desmontar cualquier pieza, los técnicos deben realizar una descontaminación exhaustiva: extraer aceites, refrigerantes y líquidos de frenos para evitar la liberación de sustancias tóxicas. Posteriormente, se desmontan los componentes más delicados: batería, motor eléctrico y elementos electrónicos.

Por otra parte, la trazabilidad de los componentes adquiere mayor importancia. En un contexto donde se espera que el reciclaje de baterías proporcione el 14% del litio, 16% del níquel, 17% del manganeso y 25% del cobalto que Europa necesitará para fabricar coches eléctricos en 2030, documentar el origen y destino de cada pieza se vuelve crucial.

El desguace cerca de mi deberá invertir en infraestructuras avanzadas y personal altamente cualificado para afrontar estos cambios. No se trata solo de un cambio técnico, sino de una transformación integral del modelo de negocio, donde la correcta gestión de estos vehículos permite optimizar recursos y contribuir a un modelo más sostenible y eficiente.

Formación técnica obligatoria para manipular vehículos eléctricos

Technician in purple hoodie assembles and inspects large electric vehicle battery modules in a workshop.

Image Source: Autosphere

Manejar un vehículo eléctrico al final de su vida útil no es igual que desguazar un coche tradicional. El trabajo con sistemas de alta tensión (entre 400 y 1000V) ha transformado la profesión del desguace, exigiendo una formación especializada y obligatoria para todos los técnicos. Esta capacitación no es opcional sino un requisito legal para garantizar la seguridad de los trabajadores y el correcto tratamiento de estos vehículos innovadores.

Riesgos de alta tensión en sistemas eléctricos

Los técnicos de desguace deben comprender los peligros específicos de la alta tensión. Una descarga eléctrica puede provocar efectos directos como fibrilación, asfixia, tetanización muscular y quemaduras. Asimismo, existen efectos indirectos como pérdida de equilibrio, lesiones oftalmológicas por radiación o por proyección de partículas.

Los riesgos eléctricos aparecen principalmente por:

Además, los venteos de los vapores de las baterías de alto voltaje pueden ser potencialmente tóxicos e inflamables. Por lo tanto, los centros de desguace deben disponer de procedimientos de emergencia redactados por personal competente, garantizando que todos los trabajadores estén adecuadamente informados.

Capacitación en desmontaje de baterías de litio

La formación para manipular baterías de litio se estructura generalmente en tres niveles de capacitación:

Nivel básico (VE1): Incluye conocimientos fundamentales sobre vehículos eléctricos, normativa, clasificación de tensiones, evaluación de riesgos, efectos de la electricidad en el cuerpo humano, equipos de seguridad y actuaciones en caso de accidente.

Nivel intermedio (VE2): Proporciona formación para operarios que manipulan directamente el vehículo eléctrico. Abarca conceptos generales de electricidad, análisis de riesgos, operaciones eléctricas específicas, trabajo con baterías y consignación de un vehículo eléctrico.

Nivel avanzado (VE3): Dirigido a técnicos que realizan trabajos en tensión en los módulos de baterías con alta tensión superior a 60V. Incluye normativa vigente, riesgo eléctrico, autorizaciones, equipos específicos y realización de prácticas sobre baterías eléctricas de alta tensión.

La piedra angular de esta formación es el conocimiento profundo de la batería, que representa aproximadamente entre el 40% y 50% del valor del vehículo. Los técnicos deben aprender a identificar, clasificar, evaluar, analizar y diagnosticar baterías para su posible reutilización.

Normativas de seguridad en el tratamiento de VE

El Real Decreto sobre vehículos al final de su vida útil establece específicamente la obligatoriedad de capacitación para trabajadores de Centros Autorizados de Tratamiento (CAT) que manejen vehículos eléctricos e híbridos. Esta formación viene detallada en el anexo VI de dicha normativa, velando por la seguridad e higiene de los trabajadores.

Las cinco normas fundamentales de seguridad eléctrica que todo técnico debe conocer son:

  1. Desconexión completa de la tensión

  2. Aseguramiento contra reconexión

  3. Verificación de ausencia de tensión

  4. Preparación de áreas de trabajo seguras

  5. Señalización y delimitación de zonas

En cualquier desguace cerca de mi especializado en vehículos eléctricos, los técnicos deben poder desactivar sistemas de alto voltaje siguiendo protocolos estrictos. Esto incluye comprobar la ausencia de tensión con comprobadores adecuados, retirar el conector de servicio y esperar al menos 10 minutos para la descarga de condensadores.

La normativa también exige documentar cada proceso, realizar evaluaciones periódicas de riesgos y comprobar regularmente el estado de las instalaciones. Para los CAT, es fundamental implementar áreas específicas con los equipos adecuados para manipulación de baterías, cumpliendo con los requisitos legales para el almacenamiento, preparación y reutilización de baterías de litio.

Herramientas y espacios especializados para el nuevo desguace

La transformación tecnológica de los centros de desguace exige herramientas específicas y espacios adecuados para manipular vehículos eléctricos con seguridad. No basta con disponer de técnicos formados; el equipamiento especializado es fundamental para desmontar, diagnosticar y reciclar correctamente estos vehículos del futuro.

Equipos de diagnóstico para baterías de alto voltaje

El análisis preciso del estado de las baterías es crucial para determinar su valor y posibles usos posteriores. Los equipos profesionales de diagnóstico permiten evaluar el «Estado de Salud» (SoH) de las baterías sin necesidad de largos procesos de conducción, simplemente durante la carga. Estos sistemas conectan el vehículo a través del puerto OBD y transfieren datos a algoritmos inteligentes que comparan el comportamiento de la batería con modelos estandarizados.

Los centros avanzados de desguace utilizan herramientas de detección táctil que indican inmediatamente si una batería representa un riesgo eléctrico. Estos dispositivos simplemente requieren una sonda para alertar al técnico antes de cualquier manipulación. Asimismo, los comprobadores de baterías modernos evalúan diferentes tecnologías: plomo-ácido, AGM, Gel e iones de litio.

Los desguaces especializados también disponen de cargadores y descargadores como el MaxiEV CDT100, diseñado específicamente para optimizar la capacidad de baterías de alta tensión, mostrando en tiempo real voltajes máximos y mínimos de cada celda.

Zonas de trabajo seguras y certificadas

Todo desguace que manipule vehículos eléctricos debe habilitar áreas específicas acordonadas y señalizadas. Estas zonas se clasifican en:

La normativa exige que estas áreas estén equipadas con kits de delimitación que incluyen postes robustos y cadenas de plástico para señalizar zonas de riesgo eléctrico. Además, deben contar con procedimientos de emergencia redactados por personal competente y garantizar que todos los trabajadores estén adecuadamente informados.

Sistemas de trazabilidad de piezas reutilizables

A partir de 2027, los fabricantes deberán implementar «pasaportes de baterías» como exigencia de la Regulación Europea. Estos sistemas digitales acompañarán a la batería durante toda su vida útil, facilitando su seguimiento y correcta gestión al final del ciclo.

Actualmente, proyectos innovadores como CarTrack ya aplican tecnología blockchain para automatizar la trazabilidad de residuos y piezas recicladas. Esta tecnología permite «tokenizar» cada componente, creando un gemelo digital con información detallada sobre su ciclo de vida.

Los sistemas avanzados de trazabilidad garantizan:

Si buscas un desguace cerca de mi especializado en vehículos eléctricos, comprueba que disponga de estos tres elementos clave: equipos avanzados de diagnóstico de baterías, zonas de trabajo debidamente certificadas y sistemas de trazabilidad para piezas reutilizables. Estas características no son opcionales sino requisitos fundamentales para el desguace moderno.

El reciclaje de baterías como eje de la economía circular

Diagram of the circular economy process for lithium-ion battery recycling, showing stages from raw material to reuse and recycling.

Image Source: MDPI

El aumento exponencial de vehículos eléctricos generará aproximadamente 35.000 toneladas métricas anuales de baterías retiradas en España para 2035. Este volumen representa tanto un desafío como una oportunidad para los centros de desguace modernos, que se posicionan como actores clave en la economía circular.

Reacondicionamiento para segunda vida en hogares o empresas

Las baterías que concluyen su ciclo en vehículos eléctricos conservan entre un 70% y 80% de su capacidad original, haciéndolas perfectamente funcionales para aplicaciones menos exigentes. Estas baterías reutilizadas encuentran su segunda vida en:

Compañías como Renault ya desarrollan sistemas de almacenamiento utilizando baterías recicladas, mientras que en Países Bajos existen complejos de viviendas sociales que incorporan estas baterías para gestionar eficientemente su suministro energético.

Extracción de litio, cobalto y níquel

Cuando la reutilización ya no es viable, comienza el proceso de reciclaje para recuperar materiales estratégicos. Los avances tecnológicos actuales permiten recuperar hasta el 99,99% del litio, el 96,86% del níquel, el 92,35% del cobalto y el 90,59% del manganeso en apenas 15 minutos.

En España, iniciativas como RC-Metals liderada por el CSIC, están construyendo plantas piloto únicas en Europa para recuperar metales valiosos de residuos electrónicos. Asimismo, Novolitio —creada por Endesa y Urbaser— ha comenzado a dar servicio de recogida y reciclaje, estimando que su planta podrá procesar 25.000 toneladas de baterías anualmente.

Colaboración con plantas de valorización

La creación de ecosistemas colaborativos resulta fundamental para cerrar el ciclo. FCC, Iberdrola y Glencore están desarrollando soluciones integrales para gestionar baterías de litio provenientes tanto de rechazos de fabricación como de unidades al final de su vida útil.

Estas alianzas estratégicas buscan valorizar por encima del 90% de los componentes, recuperando materias primas para fabricar nuevas baterías. Por otra parte, BASF está construyendo una planta prototipo en Canonja (Tarragona) orientada a recuperar materiales críticos como cobalto y níquel.

Cualquier desguace cerca de mi especializado en vehículos eléctricos debería establecer vínculos con estas plantas de valorización, pues el nuevo Reglamento de Baterías (Reglamento 2023/1542) exigirá tasas específicas de reciclado y recuperación que la industria actual no tiene capacidad de cumplir sin estos procesos innovadores.

Oportunidades de negocio y sostenibilidad para el desguace moderno

Los centros de desguace modernos están descubriendo nuevos modelos de negocio gracias a los vehículos eléctricos. Esta evolución no solo responde a necesidades técnicas sino que abre oportunidades económicas significativas para quienes se adapten adecuadamente.

Venta de piezas electrónicas reutilizables

La cantidad de componentes aprovechables en vehículos eléctricos es comparable a la de los coches de combustión tradicionales. Sin embargo, el valor de estas piezas puede ser considerablemente mayor. Los motores eléctricos, inversores y cargadores internos tienen gran demanda en el mercado de recambios, especialmente cuando los suministros oficiales tardan semanas en llegar o sus costes son elevados. Asimismo, pantallas multifunción y sistemas electrónicos sofisticados se pueden extraer y aprovechar en otros vehículos, generando ingresos adicionales para los desguaces adaptados.

Compensación económica por reciclaje de baterías

Las baterías representan una fuente importante de ingresos para los desguaces especializados. Si están en buen estado, pueden comercializarse en el mercado de segunda mano. Cuando presentan problemas, el desguace puede obtener compensación económica por su reciclaje. Actualmente, empresas especializadas ofrecen soluciones para valorizar baterías, algunas extrayendo la valiosa «masa negra», mezcla de metales esenciales para producir nuevas unidades.

Ventajas de buscar un desguace cerca de mi especializado en VE

Un centro especializado ofrece beneficios significativos:

Identificar correctamente los problemas, asegurar el suministro de piezas y actuar con rapidez son requisitos fundamentales para los desguaces modernos. Esta transformación está alineada con la economía circular, conectando la sostenibilidad con la rentabilidad empresarial.

Conclusión

La transición hacia los vehículos eléctricos representa, sin duda, una revolución para la industria del desguace en España y Europa. El incremento constante de estos vehículos, con 5,6% de matriculaciones en España y 15,4% en Europa, exige cambios profundos en la forma de trabajar. Los profesionales del sector deben adaptarse rápidamente, adquiriendo conocimientos específicos sobre sistemas de alta tensión y procedimientos seguros para el manejo de baterías de litio.

La formación técnica especializada se convierte así en el pilar fundamental para afrontar este desafío. Los tres niveles de capacitación (básico, intermedio y avanzado) garantizan que los técnicos puedan manipular correctamente estos vehículos sin poner en riesgo su seguridad. Paralelamente, los desguaces necesitan invertir en equipamiento especializado, zonas de trabajo certificadas y sistemas de trazabilidad que cumplan con las nuevas regulaciones.

El reciclaje de baterías emerge como una oportunidad única dentro de la economía circular. Las baterías pueden tener una segunda vida en hogares o empresas cuando conservan entre 70% y 80% de su capacidad original. Después, la extracción de materiales valiosos como litio, cobalto y níquel cierra el ciclo de sostenibilidad, generando beneficios económicos y medioambientales.

Los desguaces modernos tienen ante sí un nuevo panorama lleno de posibilidades. La venta de componentes electrónicos reutilizables y la compensación por el reciclaje de baterías abren vías de negocio prometedoras. Aquellos centros que apuesten por la especialización y la formación continua se posicionarán como referentes en esta transformación del sector.

El futuro del desguace ya está aquí. La combinación de sostenibilidad, seguridad y rentabilidad define el nuevo modelo de negocio que marcará el camino en los próximos años. Los profesionales y empresas que sepan adaptarse a estos cambios no solo sobrevivirán, sino que liderarán la revolución verde del sector automovilístico en España y Europa.